Sunday, 14 April 2019

Impulsar las evaluaciones internas del centro y colaborar en las evaluaciones externas y en la evaluación del profesorado


Para la realización de la tarea 2.1. he elegido la competición h), que la LOMCE asigna al director del centro educativo en su artículo 132.
Como bien se ha explicado en la teoría del curso, las evaluaciones son un instrumento preciso y preciado que facilita información preciosa sobre muy diversos temas.
Por un lado, pasaré a comentar las evaluaciones internas del centro. Creo que son altamente recomendables y en todo caso necesarias para la mejora del centro, y el director debe abogar por ellas para conocer la salud de la que goza el centro en un momento determinado.
Existen, así mismo, numerosas maneras de recoger información anónima que nos puede ayudar a evaluar la calidad de la educación que se está impartiendo, el grado de cumplimiento de las programaciones didácticas, la opinión del alumnado sobre distintos temas y la visión del profesorado sobre temas que atañen al claustro, entre otros.
Resulta imprescindible contar con un sistema de calidad, más o menos desarrollado y/o implantado, con el fin de poder hacer referencia a las situaciones que generarían no conformidades y serían objeto de mejora.
Por otro lado, las evaluaciones externas también aportan información sobre los temas encuestados y siempre que sea posible acceder a los resultados, se convierten en un valioso instrumento que ayudará al centro educativo a elaborar un proyecto para incidir en la mejora de los puntos que resulten más débiles.
Por último, la evaluación del profesorado no debe asustar a los docentes, pues en ella residen las áreas de mejora. “Quien se atreve a enseñar, nunca debe dejar de aprender”, frase que se atribuye a John Cotton Dana, un director de biblioteca y museo estadounidense que buscó que estas instituciones culturales fueran relevantes para la vida cotidiana de los ciudadanos, ya en el siglo XVIII.
Así pues, la evaluación tiene como fin último darnos información de la situación en la que nos encontramos para apuntar siempre en la dirección de la mejora y no estancarnos ni como centro educativo, ni como docentes, ni como actores del avance de la sociedad.